MI EXPERIENCIA CULTURAL "LA GUAGUA"
Un espacio para todos los cuerpos: experiencia en "La Guagua"
Desde el año 2007, La Guagua acompaña a las infancias y a sus familias en algo tan vital como el juego. Este espacio, creado por las docentes Silvia Rebagliatti y Karinn Richter en el Instituto de Formación Docente Continua de Bariloche, nació con el propósito de ser un lugar gratuito, abierto a la comunidad, donde la crianza compartida y el juego tengan un rol central.
Más que un proyecto, La Guagua es el punto de encuentro en el que bebés, niños, niñas y personas adultas construyen experiencias valiosas que fortalecen vínculos afectivos y potencian aprendizajes.
El nombre “La Guagua” proviene del quechua y significa niño de teta. Esta elección no es casual ya que refleja el profundo sentido de identidad cultural y pertenencia que atraviesa toda su propuesta. Tal como contaron sus creadoras, su deseo era convertirse en “guaguas andariegas”, llevando el juego y la infancia a distintos lugares, promoviendo el desarrollo infantil desde una perspectiva comunitaria.
La Guagua pudo ampliar su propuesta a la ciudad de Buenos Aires, funcionando en la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra. La cual coordinado por Loreta Bellón se encuentra en articulación con la Escuela Normal Superior N° 10 “J. B. Alberdi”. Esta iniciativa interinstitucional garantiza un espacio inclusivo, accesible y gratuito para niñas y niños de hasta dos años y sus familias. Allí se promueve el juego como derecho y como una vía para explorar, conocer y compartir con otros desde los primeros años de vida.
Uno de los aspectos más distintivos de este espacio es su equilibrio entre libertad y acompañamiento. El entorno está organizado en sectores pensados para invitar a la exploración y la creatividad, con áreas para dramatizar, construir, leer, experimentar con objetos o expresarse a través del arte. Cada niño y niña puede elegir libremente qué hacer, acompañado siempre por un adulto que no guía desde la autoridad, sino que acompaña desde la escucha y la observación atenta. Esta relación, conocida como “diálogo lúdico”, crea un puente entre el adulto, el niño o niña y el entorno que los rodea.
Mi primera visita a "La Guagua" fue en el marco de mi residencia en la etapa de maternal. En la primera jornada, asistí como observadora, acompañando a mis compañeras en la implementación de sus propuestas. Esta observación me permitió familiarizarme con el espacio, las dinámicas del grupo y las estrategias pedagógicas empleadas.
En una segunda instancia, tuve la oportunidad de implementar mi propia propuesta, junto a mis compañeras. Fue un momento de gran aprendizaje, donde pude poner en práctica los conocimientos adquiridos y reflexionar sobre mi rol docente. Aún me restan dos implementaciones más, las cuales espero con entusiasmo, sabiendo que cada una me brindará nuevas herramientas y perspectivas.
Cada espacio está especialmente diseñado y planificado para favorecer experiencias significativas. Como mencionamos anteriormente, a través de juegos de crianza, dramatizaciones, exploraciones sensoriales, construcciones y lectura. El formato de multipropuesta permite que cada niño y niña interactúe a su ritmo, fomentando su autonomía y el fortalecimiento de los lazos afectivos. La presencia de las familias es prioritaria, y se valora y promueve como parte fundamental de este entramado de juego y crianza compartida.
Otro aspecto destacado es la reiteración de actividades y el uso de materiales diseñados especialmente para promover la interacción activa. Asimismo, la comunicación con las familias se extiende fuera del espacio físico mediante iniciativas como el grupo “Familias Guagüeras”, donde se comparten canciones, poesías y propuestas que enriquecen las experiencias vividas en casa.
La experiencia en "La Guagua" ha sido profundamente enriquecedora. Me ha permitido comprender la importancia de crear ambientes que respeten y potencien la singularidad de cada niño y niña. Asimismo, como demuestra desde sus inicios, sostener principios éticos, estéticos y políticos que reivindican el juego como derecho y como herramienta transformadora de las prácticas de crianza y de la educación. Promueve una mirada respetuosa sobre los tiempos, las emociones y las formas de estar en el mundo de cada niño y niña.
Transitar la experiencia de La Guagua además de ser una práctica significativa y formadora, también representó para mí una oportunidad de ampliar la idea que tengo sobre el rol docente. Seguir observando y participando de este espacio me invita a repensar la Educación y verla más allá de las instituciones escolares y salas tradicionales, donde el acompañamiento en la primera infancia puede habitar múltiples formas y escenarios, en contextos alternativos, manteniendo la sensibilidad y siendo profundamente respetuosos y disponibles para las infancias.

Hola Agus: Leí tu informe sobre "La Guagua" y me sentí súper identificada con todo lo que contás, ya que también tuve la oportunidad de participar en el proyecto y vivir la experiencia. Creo que una de las cosas que más me impactó, y me parece clave es cómo se trabaja el juego como herramienta de aprendizaje y la importancia de la crianza compartida. La idea de un espacio donde no solo los niños y las niñas, sino también las familias, pueden ser parte activa es algo que viví y que, personalmente, me dejó una huella muy fuerte. Además, me parece fascinante cómo, a través de actividades libres, estéticas y creativas, se fomenta la autonomía de los niños/as. Ese espacio para explorar y crear les ofrece una base solida, no solo para su desarrollo intelectual, sino también para su crecimiento emocional y social.
ResponderEliminarAlgo que también me parece super importante, es el respeto por los tiempos y las necesidades de cada niño/a. Es algo que no siempre se tiene en cuenta, pero en "La Guagua" se ve que todo está pensado para que cada niño/a se sienta acompañado/a y libre de explorar a su propio ritmo.
Aparte de todo esto, también quiero felicitarte por la presentación del blog. ¡Está muy bien armado! La disposición de los contenidos es clara, se nota que está todo bien estructurado. Las imágenes que elegiste complementan perfectamente lo que estás compartiendo, y los colores aportan una atmósfera cálida y agradable. Todo está bien equilibrado, lo que hace que la lectura sea fluida y cómoda.
Gracias por compartir tu experiencia, me hizo revivir muchos momentos que pasé allí. Sin duda, me inspira a seguir reflexionando sobre cómo crear espacios educativos más inclusivos y respetuosos con los tiempos de las infancias. ¡Qué lindo todo lo que planteaste!